Bergoglio el entregador

Jorge Mario Bergoglio

El cardenal Mario Jorge Bergoglio está cada vez más involucrado en la desaparición de sacerdotes y en apoyar a la represión de la última dictadura militar y su pasado no queda tan lejano y cada vez es más negro, mejor dicho: ROJO. A pesar de que el papel que este hombre de la iglesia ocupa en el día de hoy es el de aliarse con los sectores más reaccionarios y más recalcitrantes del país, no es algo novedoso. Bergoglio es desde hace muchos años alguien involucrado a los años más oscuros de Argentina, fue el entregador de los sacerdotes Orlando Yorio y Francisco Jalics.

Marina Rubino junto a su marido Pepe Godino -formo parte del Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo-

La ex profesora de catequesis en colegios de la diócesis de Morón, Marina Rubino –quien en aquellos años estudiaba teología en el Colegio Máximo de San Miguel y había sido alumna de estos dos sacerdotes- dijo hace unos días que dos meses después del golpe militar de 1976 el obispo de Morón, Miguel Raspante, intentó proteger a los sacerdotes Yorio y Jalics porque tenía pavor de que fueran secuestrados, pero el actual arzobispo de Buenos Aires se opuso rotundamente a esta actitud del obispo. Por ende, al negarse a brindarle ayuda a dos personas que corrían grave riesgo se da uno cuenta que no entendió el mensaje que él mismo intenta pregonar en la actualidad, y quizás también fue el mensaje que tuvo en aquellos años.

“Líbreme el Señor de alzar la mano contra el ungido del Señor"

Marina Rubino comentó además que Raspanti, previó a un encuentro privado con Bergoglio, le aclaró que la situación de Yorio y Jalics era muy complicada y que no podía recibirlos en la diócesis, por las malas referencias que Bergoglio le había enviado. Orlando y Francisco no dependían de ninguna autoridad eclesiástica y Raspante le dijo a ella “No puedo dejar a dos sacerdotes en esa situación ni puedo recibirlos con el informe que me mandó. Vengo a pedirle que simplemente los autorice y que retire ese informe que decía cosas muy graves.”

No es raro pensar esto cuando para los genocidas de aquella época  cualquiera que ayudara a pensar era guerrillero y aparentemente, aunque el arzobispo lo niegue tanto en sus discursos como en un libro que sacó hace poco, es muy difícil que pueda defenderse de estas acusaciones.

El sacerdote Alejandro Dausa, quien fuera secuestrado y torturado en Córdoba en el año 1976, -que hoy vive en Bolivia- contó hace poco que cuando estuvo en Cleveland, Estados Unidos, -año 1977- Jalics le dijó que Bergoglio había sido quien lo entregó y en un retiro en Carlos Paz, Córdoba, Yorio realizó la misma declaración sobre quien había sido el que lo denunciado.

La situación de Bergoglio debería ser tratada en la justicia como participe de la última dictadura. A pesar de que desde antaño una gran parte de la cúpula católica se mostró cerca de los regimenes más totalitarios, autoritarios y asesinos en el mundo, habría que saber cuales fueron los actos de quien hoy habla de la pobreza en Argentina. El Vaticano en su tiempo se mostró “amigo” del holocausto nazi, se mostró a la derecha de Augusto Pinochet, de Francisco Franco, de Jorge Rafael Videla, y tanto dictador o nación asesina, Bergoglio, en nuestro país, no estuvo exento al dolor de 30.000 desaparecidos.

Francisco Jalics – Orlando Virgilio Yorio

Orlando Yorio "Bergoglio no nos avisó del peligro en ciernes.”

Francisco Jalics y Orlando Virgilio Yorio fueron privados de su libertad el día 23 de mayo de 1976 cuando se encontraban cumpliendo su misión sacerdotal en una villa del Bajo Flores.

Ambos sacerdotes, y otro grupo de gente, fueron detenidos por personal uniformado y civil armado, notando que varios contaban en su cinturón del uniforme con el ancla de la marina, apoyados por patrulleros de la Policía Federal. Se los encapucho, se los ató y se los subió a un vehículo para trasladarlos.

Jalics y Yorio fueron mantenidos clandestinamente en cautiverio en la ESMA – Escuela Mecánica de la Armada- donde fueron sometidos a distintos malos tratos, a distinto tipos de agresiones y drogados para ser interrogados.

El 22 de octubre de 1976 los dos recuperaron su libertad luego de ser drogados, obligados a subir a un helicóptero y cuando despertaron aparecieron en medio de un campo por la zona de Cañuelas, Provincia de Buenos Aires.